sábado, 30 de julio de 2016

¿Qué es la libertad?

A lo largo de la historia ha sido común que las personas expresen su deseo de ser libres, dando por sentado que entienden lo que representa el concepto de libertad. Se repiten a sí mismos que anhelan llegar a este estado, sin preguntarse si quiera, si este deseo es en efecto real. Son precisamente esas dos preguntas las que articulan la siguiente reflexión: ¿qué es la libertad? Y ¿en verdad es real el deseo de ser libres?

Principalmente, la ‘libertad’ ha sido entendida a través de su negativo, es decir, se piensa desde su ausencia o privación. Esto nos evoca a sociedades totalitarias, derechos restringidos o inexistentes, o simplemente, la fuerza que coacciona e impide el libre pensar y actuar de los sujetos. Sin embargo, esta manera de ver a la ‘libertad’ termina por ser una idea limitada y, en esencia, conveniente para las estructuras del ejercicio del poder.
Así mismo, la ‘libertad’ también ha sido entendida como un elemento extrínseco al sujeto; algo que se tiene o no, limitado al orden de la posesión. Bajo esta lógica, la ‘libertad’ sólo puede ser dada por otro, que puede ser un sistema jurídico-político, un sistema institucional jerárquico o hasta una estructura de creencias religiosas.
A partir de esta visión, que puede ser calificada de alienante por la evidente cosificación que existe frente a un otro, la sociedad se coloca en una postura pasiva. Se exige que los sistemas de gobierno sean los que proporcionen la mayor libertad, las luchas sociales se fundamentan en una solicitud idéntica, y determinados grupos demandan se les otorgue eso mismo, que se les ha negado. Todo esto lleva a preguntas que resultan fundamentales: ¿por qué esperar que sea el otro el que de la libertad? Y ¿por qué pensar a la libertad como algo que se posee o no?
Para Jean Paul Sartre, el problema no se trata de analizar si tenemos o no ‘libertad’. Para él, “estamos condenados a ser libres”, es decir, da por sentada la existencia de nuestra libertad. Y precisamente por eso, afirma que la pregunta debería ser: ¿qué hacemos con nuestra libertad?



Para responder a esto Sartre inserta algunos cambios en la forma de pensar la libertad. En primer lugar pone énfasis en como la libertad produce responsabilidad. Coloca el análisis en otro plano epistemológico, ser libre implica ser responsable de nuestras decisiones, hacerse cargo de las consecuencias que estas producen, es aquí donde se produce un concepto crucial en la obra de Sartre, el actuar de mala fe.
Para el existen dos vías de relacionarnos con la libertad, por un lado el actuar con responsabilidad, esto implica el asumir que todo lo que acontece en nuestra vida es la consecuencia de nuestras decisiones y hacernos cargo de ellas, sin culpar a otros ni al contexto. Por otro lado estaría el actuar de mala fe, esto se produce cuando el sujeto decide no hacerse cargo de las consecuencias de sus decisiones o incluso, simplemente negarse a elegir. Esto implica cederle al otro la responsabilidad sobre nuestra vida, negar nuestra condición de sujetos y volvernos objetos, esto es actuar de mala fe.
El pensar la libertad desde este enfoque permite evolucionar la problematización de la libertad de conceptualizarla como una posesión, un derecho, a preguntarse más bien sobre el ejercicio que hacemos de ella. A pesar de ser muy tentador el reducir la libertad a un asunto de un mero ejercicio de responsabilidad, caben aquí ciertas preguntas, ¿si todo recaen en el sujeto mismo implica eso que el contexto es irrelevante? ¿La historia entonces no importa?
Michel Foucault dará mucha luz sobre estas preguntas. Para Foucault, la libertad no puede ser pensada más que en un contexto jurídico político, la libertad no puede existir fuera de la ley. En varios momentos de su obra Foucault muestra como la libertad es un concepto que se tiene que pensar en relación a la historia, no se hablaría entonces de la libertad como un concepto universal, se hablaría más bien de la historia de los regímenes de permisión- prohibición dados en un momento histórico en concreto.
Se trataría entonces de construir una historia de las libertades, Foucault se pregunta, ¿porque en algunos momentos de la historia existía la posibilidad de realizar determinadas conductas y en otros momentos esas mismas conductas eran prohibidas? ¿Que es lo que lleva a determinadas sociedad a prohibir o permitir una conducta?
La respuesta solo puede emerger pensando a la libertad como una práctica discursiva,  un dispositivo de poder que se transforma en función de los intereses dominantes del momento histórico dado, con objetivos específicos.
Pensemos por ejemplo en la historia del derecho, en cada sociedad existen un conjunto de leyes que conllevan prohibiciones y permisiones para la población,  en los primeros grupos humanos estas leyes estaban estructuradas en base en un discurso moral, no se hablaba de lo legal o ilegal, sino de lo correcto o incorrecto, lo bueno y lo malo. Con el paso del tiempo el derecho se empieza a construir como un saber que se apropia del uso de la libertad.
Poco a poco el derecho gana fuerza hasta constituirse como el saber designado para administrar el uso de la libertad, se articula como un discurso que en apariencia se aleja del juicio moral, un discurso basado en la producción del bienestar y la cohesión social.
Lo que en apariencia seria una evolución del las estructuras sociales muy pronto se devela como un mecanismo de control. Por un lado nunca queda del todo claro en donde se separa el derecho de lo moral, lo único que se produce es un cambio lingüístico, se deja de nombrar determinadas conductas como incorrectas para ser tipificadas como crímenes.
Pensemos por ejemplo en la sodomía, ¿porque durante muchísimo tiempo e  incluso en la actualidad es considerada un crimen? ¿Cual es el delito en el uso del cuerpo para la obtención de placer? Pensando esto bajo un análisis histórico es imposible no ubicar como lo moral juega un papel clave, las leyes se vuelven la expresión de la moralidad dominante de la época,  podríamos ejemplificarlo tomando como modelo la época victoriana. La moralidad de la clase burguesa se volvió el modelo jurídico de las clases inferiores con una disimetría esencial, para los burgueses los juicios seguían siendo morales, la condena seguía siendo moral, para el resto de la población se vuelve una pena legal. Exige un castigo penal.
Con la construcción de distintas disciplinas humanistas se puede apreciar como giran en torno a la administración de las libertades, se regula el uso del cuerpo, el uso de los placeres, el uso del tiempo, del dinero. Todos estos discursos de saber buscan producir un vaciamiento de poder en el sujeto, quitarle saber al sujeto sobre sí mismo, dirigirlo, en pocas palabras, dominarlo.
Para Foucault la clave del análisis de la libertad se concentra igual que para Sartre en el ejercicio de la libertad, con la diferencia de que en Foucault la libertad es un discurso histórico. Para Sartre la pregunta eje seria ¿que hago con mi libertad?, para Foucault seria ¿que define la libertad? En apariencia pudiera pensarse que son preguntas que implicarían una oposición epistemológica pero si se lleva a un análisis más profundo se puede ubicar que solo se refieren a dos dimensiones del problema, que llamare la microfísica y la macrofisica de la libertad.
Entendamos la microfísica de la libertad como ese espacio en donde se juega la libertad desde cada sujeto, desde el orden de la subjetividad, ese espacio ético que permite al sujeto cuestionarse o no sobre su libertad, sobre su ejercicio y su responsabilidad.
La macrofisica de la libertad estaría construida en el punto donde se inserta lo social, en ese lugar donde la libertad se estructura como un discurso y que atraviesa la subjetividad del sujeto, le construye imaginarios sobre lo que es la libertad y limitaciones a esta.
Aunado a esto estos dos autores nos muestran dos facetas del sujeto, por un lado Sartre nos muestra que el sujeto tiene un terror a ser libre, por ende construye instituciones encargadas de administrar su libertad, de cosificarlo, insiste constantemente en vaciarse de esa pesada carga que es la libertad y el hacerse cargo de sí.
Por otro lado Foucault nos muestra esta tendencia del sujeto a ejercer poder sobre otros, este amor y fascinación por el poder que caracteriza al sujeto, nos muestra cómo opera este ejercicio de poder que busca coaccionar la libertad del otro, la evolución que tomo a lo largo de la historia de ser una coacción por medio de la fuerza a una coacción velada.
Llegados a este punto es donde se muestra claramente el conflicto esencial del sujeto en tanto el uso de su libertad, un deseo de ser libres y un contexto que busca que renuncie a su libertad, se podría problematizar este conflicto desde la siguiente vía, el conflicto entre el deseo y la ley.
Durante mucho tiempo se nos ha dicho que el deseo solo existe en relación a la ley,  varios psicoanalistas han reforzado esta idea binaria, son los técnicos del deseo, intentan convencernos que solo estando dentro de la ley es como se puede desear. Construyen otra forma de intentar legitimar el discurso moral y jurídico.
Esto llevaría a una  serie de preguntas, ¿solo se puede desear lo permitido? ¿El desear lo prohibido es signo de una patología como nos quieren hacer creer? Para responder a estas preguntas es necesario insertar aquí un nuevo elemento, la transgresión.
Ejercer la libertad produce intrínsecamente una transgresión al otro, elegir transgrede discursos sociales, subjetividades personales, sentimientos. Pongamos un ejemplo concreto, imaginemos una mujer y un hombre sentados en un café charlando, el hombre la toma de la mano indicándole una cierta atracción e interés sexual o amoroso en ella, ante esta situación la mujer tiene múltiples, opciones, rehusarse a elegir, permitir que el hombre sostenga su mano pero no posicionarse al respecto, es decir actuar de mala fe. Por otro lado al elegir estaría transgrediendo algo, rompiendo un límite, si accede a la demanda amorosa del sujeto estaría transgrediendo su situación previa no sexual izada, más cargada de amistad por así de decirlo, si decide retirar su mano y  rechazar la demanda amorosa estará transgrediendo el deseo del otro.
Es precisamente en este punto donde se unen estas dos propuestas de pensar la libertad, por un lado los discursos de libertad nos dirían que hacer con nuestra libertad, buscarían limitarla siempre en función de un contexto social dado, pero el ejercer la libertad implica una acción transgresora a estos discursos, implica un ejercicio de cuidado de sí que apueste por conocer sobre nuestro deseo, sobre nuestro ser, renunciar a la idea de que nuestra vida está determinada por limites exteriores y pasar a asumir una postura ante la vida en donde asumamos la idea de que estamos solos, que nadie puede desear o ser libre por nosotros, asumir que este ejercicio de transgresión al otro llevara consigo perdidas.
Uno de los efectos de esta forma de administrar la libertad es la de producir sujetos dóciles, temerosos de lo que desean y de su libertad, una de las posibles estrategias está en la transgresión ética, aprender a ser sujetos transgresores, históricamente se ha considera la transgresión bajo un aspecto negativo, ligado al libertinaje, al ejercicio de poder, pero la transgresión puede ser usada como un ejercicio de libertad si se liga a una estructura ética definida.
Transgredir no es sinónimo de violentar, ni de dominar, transgredir implica un acto de autorizarse a ser libres, un acto de ejercicio de cuidado de sí que permite al sujeto hacerse cargo de si, de su deseo y de las implicaciones de este, en conclusión, debemos pasar de ser una sociedad auto regulada a ser una sociedad éticamente transgresora, que permita la producción de sujetos libres y responsables de sí mismos.


Eduardo Contreras Merino.

jueves, 28 de julio de 2016

¿Qué es ser consumista?



Constantemente se hace alusión al término de consumista, por parte de un cierto sector de personas (incluyéndome) en referencia a una determinada forma de actuar de un grupo de la población para quienes su mayor satisfacción existencial pareciera estar en relaciona  la cantidad de objetos que poseen. A una necesidad de consumir productos, obtener lo más nuevo en tecnología,  saturar las plazas comerciales, tener autos, televisiones etc.
Existen múltiples análisis sobre los factores que llevan a un sujeto a verse inmerso en la necesidad consumista, las conclusiones son expresadas desde distintos campos epistemológicos, por ejemplo, para el psicoanálisis el consumismo está en una estrecha relación con el vacio generado por la insatisfacción pulsional, el sujeto coloca la libido en los objetos en vez de los sujetos buscando así satisfacciones parciales como un modo de negar su falta.
Desde la perspectiva del análisis económico  de corte marxista, el consumismo esta en relación a lo que marx denomina, el fetichismo de la mercancía, una forma de relación del sujeto con el objeto ligado al valor de la cosa,  la cosa tiene un valor por sí misma,  un precio,  producen una enajenación del sujeto para con otros. A diferencia de un modelo económico basado en el intercambio de bienes, en donde el sujeto se relaciona con otro sujeto, en el capitalismo se trata con un costo, es decir con dinero, el dinero pasa a ser el objeto deseado por excelencia, a mayor dinero mayor posibilidad de acumulación de objetos, lo cual conlleva a una necesidad de acumulación de capital.
Otra de las causas evidenciadas por múltiples autores, tiene que ver con la alienación del sujeto a la ideología capitalista, la absorbe sin cuestionarla, se le educa en ella desde que es niño y aquí es donde emergen algunas preguntas,
1.    ¿El consumismo es una forma ideológica cuya praxis misma esta reproducida por los sujetos consumistas?
2.     ¿Se puede considerar al consumista un sujeto?
3.    ¿Hay forma en esta sociedad de no ser consumista?
Para responder a la primera pregunta es necesario analizar que es la ideología,  esto se abordado por un sinnúmero de autores, pero se pudiera intentar definirla como un conjunto de discursos de verdad que se reproducen en un contexto histórico determinado y que tiene como finalidad la producción de determinadas formas de subjetivación y de comportamiento de una población en relación a intereses de determinadas clases sociales como vía de ejercicio de poder y dominación. Para aterrizarlo en el tema en cuestión nombrare algunos de estos discursos de verdad que el capitalismo reproduce.
1.    La relación ser-tener.  El capitalismo constantemente lanza el mensaje que el  ser esta en el tener, Sartre nos decía, la existencia precede a la esencia, es decir primero se existe y después a partir de un proceso de reflexión personal y de asumir la condición de libertad emerge el ser. El capitalismo toma como base esta premisa pero la transforma, para el capitalismo primero se existe y en base a la posesión de objetos adviene el ser.
Esto lleva a una nueva forma de construcción del sujeto, la sociedad refuerza esto produciendo modelos de identificación en base al tener, lanza revistas en donde aparecen en portada personas que poseen autos, viajan, usan la mejor ropa, produciendo un deseo aspiracionista en la población, un deseo condenado a ser insatisfecho porque solo nos muestran la fachada, la imagen. Nos venden una imagen de completud pero nunca nos muestran la falta detrás de eso, el sujeto se enajena buscando su ser en el consumo de objetos, para darse cuenta que siempre necesita tener más, que nunca es suficiente.
2.    La relación del placer con los objetos. En medio de esta cultura capitalista, el placer comienza a ser algo ajeno al sujeto, el placer se sitúa en los objetos,  el consumo promete una sensación de satisfacción en el consumidor pero es una satisfacción momentánea, y aquí llegamos al mayor logro del capitalismo a nivel ideología, el lograr hacer una igualdad entre el deseo y el consumo. La gente quiere cosas, y la ideología los convence de que ese es un deseo autentico, que la satisfacción obtenida por tener un buen auto, usar buena ropa, una televisión etc.
Este falso deseo de acumulación, esta generado por el deseo de cubrir esta falta de la que hable antes, mientras más rodeado de objetos se encuentre el sujeto mayor posibilidad de  sentirse completo, al costo de generar una necesidad de placer parcial que se traslada a su contacto con otros humanos, a los que empieza a ver como un objeto mas de consumo y deshecho, y solo como una vía de obtención de satisfacción.
Esto lleva a que las personas acumulen objetos, que aquella cosa tan deseada al cabo de un tiempo de adquirida deje de ser interesante, se abandona y se acumula. En “el nombre de la rosa” esa gran novela escrita por Humberto Eco se hace una muy buena reflexión en torno a este tema, en la trama hay un punto en donde se hace evidente una disputa entre dos facciones de monjes en torno a la posesión de bienes de la iglesia. Por un lado los jesuitas que mantienen la postura de que los bienes están para usarlos, no para acumularlos, del otro lado se encuentran los monjes que no ven con malos ojos la acumulación de dinero o bienes por parte de la iglesia.
El debate entre estas dos facciones es de orden ontológico y ético,  por un lado se preguntan ¿para qué son los bienes? ¿Para usarlos o acumularlos? La respuesta a estas preguntas encarna la diferencia entre la ideología marxista y capitalista, para los marxistas y los jesuitas, los bienes están para usarlos no para acumularlos, en tanto se genera un excedente de bienes, sobreviene la explotación de otros y la injusticia social. Para el capitalismo la respuesta es clara, los bienes están para acumularlos, y en tanto más bienes se tengan más goce y placer se tendrá.
En el orden del debate ético,  la discusión se formulara en torno a si es ético acumular bienes sin uso privando a los demás de gozar de ellos. Los jesuitas responden que no es ético acumular bienes ya que esto lleva a una corrupción del ser y del espíritu, se genera codicia, el uso del poder, la dominación de los semejantes,  generando un mundo en donde lo más importante es uno mismo sin tomar en cuenta las necesidades de los demás.
La respuesta de la otra facción será devastadora, acaban aludiendo al derecho, al ser representantes de la iglesia y por ende de dios, se encuentran en legítimo derecho de acumular objetos o dinero, sin riesgo de caer en una conducta antiética. Esta respuesta será la que el capitalismo retomara posteriormente para construir su modelo del consumismo. Ya no es dios quien da el derecho de eso, el derecho pasa a ser medido en relación al dinero, quien más tiene esta en su legítimo derecho de acumular tantos bienes como le plazca, al construir una ideología basada en que todos tienen las mismas oportunidades el que acumula mayor capital adquiere por tanto mayores derechos.
Algo que pudiera ser cuestionado seriamente se vuelve algo del orden jurídico-político, al eludir los problemas éticos queda vía libre al consumo sin culpa.

Esto nos lleva a responder la segunda pregunta eje planteada en este texto, ¿es el consumista un sujeto? Iniciemos  señalando un punto crucial desde mi perspectiva. Uno de los errores más frecuentes que se tienen en el análisis del consumismo radica en considerarlo algo así como un vicio, como una especie de adicción, se coloca a los consumistas como los malos, es decir se hace un análisis moral del asunto, se realizan juicios en tanto lo correcto o lo incorrecto de esa práctica. Se construye una idea de que lo buen y lo bello radica en poder resistirse a la tentación de acumular mercancías, o en el abstenerse de consumir determinados productos de corporaciones multinacionales con la lógica de crear una transformación social.
Esta forma de moralización del problema construye bandos, pero arroja pocas perspectivas sobre la condición de sujeto o ausencia de esta en un consumista. Sacando del análisis lo moral, empecemos definiendo lo que es un consumista en base a todo lo anterior mencionado.
Definámoslo  como una forma de existencia en una sociedad y contextos dados que se caracteriza por una necesidad de adquirir productos o bienes a partir de una identificación alienada con una ideología que sustenta su praxis.
Tomando en cuenta esta definición, me aventurare a responder que el consumista no es un sujeto, no lo es por varias razones.
A)   El consumista se encuentra alienado a una ideología la cual no cuestiona, la reproduce hasta el cansancio sin tener un sentido claro de sus acciones.
B)   Su existencia está basada en la necesidad de gratificación, no hace el paso al deseo, el deseo se encuentra oculto en el, reprimido.
C)   La praxis misma lo enajena del la sociedad, volviéndolo un personaje apolítico, ausente de participación y de inclusión en los asuntos de su comunidad tornando su existencia en una competencia salvaje en pos de la acumulación sistemática de bienes y capital.
D)   No hay un análisis ético de su comportamiento, pensando la ética no como una forma de juicio moral, sino como una forma de conocerse a sí mismo y de construir una forma de vivir que este en relación a la belleza. El consumista no se conoce a sí mismo, no sabe de su deseo, de su ser, es un ente obediente que reproduce lo que percibe.
Por último retomemos la tercera pregunta eje de esta reflexión, ¿se puede no ser consumista? La respuesta a esto podemos hacerla retomando esa discusión del nombre de la rosa, el problema mayor del consumismo no está en la adquisición de bienes, se encuentra en la acumulación de estos y en la irreflexión de la decisión del consumo.
En la medida que logremos apelar en primer lugar a una reflexión en torno al sentido de consumir productos estaremos alejándonos de la alienación, en la medida que nos conozcamos mejor y sepamos mas de nuestro deseo, dejaremos de depositar nuestro ser en la acumulación, viviremos sin temor a ocultar lo que somos.
Por otro lado en la medida en que se logre trasladar esta ansiedad y hambre de objetos, por un deseo de vivencias, de experiencias colectivas, se pase de una existencia meramente contemplativa a una existencia activa y participativa la necesidad de consumo será reducida simplemente al uso, al fin y al cabo queda la pregunta, ¿el dinero es un medio o un fin? La respuesta a esto define en una parte nuestro ser.
Eduardo Contreras Merino.



martes, 31 de mayo de 2016

Los peligros de las redes sociales.

Nos encontramos en una época histórica en donde la línea que separa lo público de lo privado es cada vez más difícil de definir,  con el surgimiento de las redes sociales  la vida pública empezó a ganar terreno sobre la vida privada.
Actualmente se sabe mucho sobre una persona tan solo revisando su perfil de facebook  o su twitter,  se sabe sus preferencias, los lugares que ha visitado,  su forma de ver la vida, sus relaciones personales, todo esto se ha vuelto de dominio público.
Lo interesante a analizar de esto es preguntarse  ¿Por qué alguien elige sin necesidad de ser obligado a volver su vida algo de dominio público? ¿Qué factores históricos y subjetivos han generado este cambio en las dinámicas de relación humanas?
A lo largo de este pequeño ejercicio de reflexión analizare algunos factores que considero esenciales para comprender el porqué del éxito de estas redes sociales y la dependencia que generan entre los usuarios.
A)     La necesidad de reconocimiento.  Jaques Lacan decía que toda demanda es demanda de amor,  las redes sociales explotan esta necesidad de amor en el sujeto de forma evidente,  pensemos en la forma en la cual está estructurado facebook, la plataforma da la posibilidad de compartir con tus “amigos” una serie de publicaciones que reflejan (o al menos eso piensan quien las publica) la personalidad de cada uno de los usuarios.  Estas publicaciones  tienen como característica principal el hecho de que pueden ser juzgadas por los demás usuarios, para ello opera un botón de me gusta,  este botón  permite que la red social construya nuevas formas de aceptación o exclusión entre los usuarios. Quien acumula muchos me gusta se considera alguien más popular,  genera en el sujeto una sensación de reconocimiento, de aceptación.  Esto a su vez produce más solicitudes de amistad, tener mayor cantidad de “amigos” y aumenta la sensación de ser amado, el problema fundamental es la artificialidad de este proceso,  personas  pueden tener  1000 contactos pero de los cuales solo tienen una relación de convivencia con 3 o 4, volviéndolo  no tanto una forma de establecer relaciones con los integrantes de la red, sino más bien un concurso de popularidad,  lo cual se enlaza con el siguiente punto a desarrollar.
B)      Los procesos de alienación que producen las redes. En el punto anterior había indicado como se transforma el uso de estas redes en función de la popularidad y la aceptación, esto nos lleva a la siguiente pregunta, ¿Qué es lo popular? Y aquí es donde entra la trampa, la red construye formas de alienación del  usuario, establece los criterios sobre lo que es aceptable o inaceptable, lo que es popular y lo que no, esto en base a los intereses de los discursos de poder saber, intereses económicos y políticos. La red premia a aquellos que publican lo socialmente aceptado, los discursos dominantes y castiga a aquellos que publican lo socialmente incomodo, o discursos alternos a los dominantes. Esto va produciendo una alienación en el sujeto, le crea una falsa conciencia sobre sí mismo y sobre su realidad, poco a poco va borrándose su personalidad, su ser, para convertirse en un producto en masa que comparte lo que demás comparten, se anula la diferencia y se masifican los procesos de subjetivación. La red se vuelve un mecanismo de control sobre la subjetividad, pero bajo la ilusión de que es lo opuesto.
C)      La apología al consumismo.  En el punto anterior explique la forma en que la popularidad esta en relación a intereses externos al sujeto, uno de ellos y quizá el más importante es el de reproducir la ideología consumista,  analizando los patrones de éxito o fracaso de ciertas publicaciones se nota de forma muy clara una tendencia a reforzar las publicaciones que tienen que ver con el consumismo, se publican los objetos que se compran,  lugares que se visitan, hay una tendencia a generar una competencia salvaje para ver quien posee más cosas, quien va a los mejores lugares, quien viaja mas. Se dejan de lado las expresiones autenticas del ser, para mostrarnos entes alienados a sus posesiones,  esto a su vez produce formas de exclusión y elitismo que se reproducen en la vida cotidiana del sujeto.
D)     La despersonalización de las experiencias.  En estas redes nos encontramos frecuentemente fotos y vídeos compartidos que muestran experiencias vividas por los sujetos,  pero aquí cabria preguntarse algo muy relevante, ¿viven esas experiencias por deseo, o por el acto de compartirlo en las redes y buscar reconocimiento? Es cada vez más común esta despersonalización de las experiencias,  el sujeto actúa como si la vivencia no existiera si no es publicada, o pierde su valor si no es una publicación exitosa. Se genera un vacío en la intensidad del acto de vivir lo real, para darle paso a una experiencia virtual,  este acto de compartir lleva a que el sujeto se enajene de la vivencia en la que está inmerso para estar más al pendiente de la vivencia virtual, de los me gusta que tuvo su foto, los comentarios que le han puesto, deja de vivir el momento y el goce esta en ese momento posterior a la publicación, esto produce que nos encontremos ante legiones de sujetos que viven para las redes, su deseo se vuelve un deseo del otro, una necesidad de validación de su deseo y de sus vivencias, alienándolo irremediablemente.
E)      La pérdida del lenguaje.  Las redes como twiteer ponen un máximo de caracteres que se pueden escribir en una publicación,  apelando a una comunicación cada vez menos capaz de establecer metáforas privilegiando la literalidad del mensaje. Al ser sujetos simbólicos el reducir la posibilidad de la metáfora afecta directamente a la capacidad de abstracción y percepción de la realidad, se percibe desde lo literal, incapacitando al sujeto de captar los deslizamientos de sentido presentes en el lenguaje, volviéndolo una presa fácil de la manipulación ideológica. El segundo efecto significativo que se produce es la trivialización de las discusiones sobre diversos temas, al no poder hacer uso de un lenguaje más extenso se apela a la doxa, es decir a la opinión, dejando de la lado la episteme, el conocimiento. Los usuarios de las redes intentan en dos renglones definir temas sobre los cuales se han escrito libros enteros, se genera una idea de falso conocimiento y ante el pretexto de la tolerancia se produce el efecto de que personas que no tienen conocimientos sobre algún tema demanden que sus opiniones tengan la misma validez que las de alguien que lleva estudiando años ese mismo tema,  se vuelve un espectáculo en donde lo menos relevante es la verdad, sino quien recibe más me gusta en sus comentarios.
F)      El aislamiento del sujeto. Las redes generan una falsa idea de cercanía entre sus usuarios, al estar conectados y charlar vía el chat del facebook por ejemplo, se da una falsa idea de presencia,  de profundidad en las relaciones,  pero paradójicamente produce el efecto opuesto, un aislamiento del sujeto, ya no necesita ver al otro con el cual tiene contacto, se sabe todo de él viendo su perfil, toda la información se tiene abriendo una ventana de algún dispositivo, produciendo un alejamiento del sujeto y los otros, se articulan incluso formas de erotismo virtual, de coqueteos, una erótica de lo imaginario que genera relaciones que están más del lado de la fantasía,  y que generan satisfacciones parciales, se niega la realidad de que al final el sujeto esta solo frente a una pantalla.
Para finalizar diré que aunque estos peligros son muy reales, el uso de las redes sociales siguen dependiendo enteramente del sujeto, cada uno puede ejercer un proceso de reflexión que lo lleve a librarse de esa falsa conciencia y esa alienación, puede utilizar las redes de un modo que permitan generarse otras posibilidades de comunicación y de relaciones sociales, la decisión está en cada uno.

Eduardo Contreras Merino.

miércoles, 22 de agosto de 2012

Mis demonios.

Algunas veces mis demonios salen a jugar.
Se divierten destrozando sádicamente, las almas que de aquellos condenados a la repetición.
Otras veces emergen de la oscuridad para cantar.
Colmando los oídos de melodías infernales, hipnotizando con ellas a las almas nocturnas.
En ocasiones aparecen solo con ganas de gritar.
Confrontando con verdades que son difícil de negar para aquellos que están dispuestos a escuchar.
En ciertas situaciones existen con el único sentido de amar.
Confundiendo la posesión con la lealtad, la pasión con el amor, la libertad con la indiferencia.
Otras veces les da por querer ayudar.
Pero confunden se pierden en el goce narcisista que devuelven ciertas existencias agradecidas.
Eduardo Contreras Merino.

domingo, 10 de junio de 2012

Las formas de la manipulación mediática en México.

Recientemente ha sido un tema recurrente las críticas hacia los medios de comunicación de este país, concentrándolos principalmente contra televisa la principal empresa de medios de comunicación masiva en México, pero esto no implica que los demás medios de comunicación, estén también relacionados con el poder y busquen generar estrategias de manipulación mediática.

El uso de los medios de comunicación como forma de atravesar la subjetividad de las poblaciones y de manipular sus comportamientos, no es un asunto nuevo, hay muchos autores que han reflexionado al respecto, ahora bien ante las protestas generadas ante esta forma de manipulación de la información se vuelve importante, el realizar un análisis de estas manipulaciones, con la finalidad de no quedarse meramente a un nivel superficial del asunto, es importante intentar evidenciar de manera más clara las formas bajo las cuales se estructura el ejercicio del poder en los medios de comunicación en México, para hacerlo tomare como base los 10 puntos que Noam Chomsky propone como formas de manipulación mediática que ciertos grupos de poder operan sobre la población en general, adecuándolo al contexto que se vive actualmente en México.

En un primer punto esta lo que Chomsky llama la estrategia de la distracción, la define de la siguiente forma:

El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción, que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las elites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes.

La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología o la cibernética.

“Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales(cita del texto 'Armas silenciosas para guerras tranquilas')”.

Aquí Chomsky nos habla de cómo una de las estrategias de ejercicio de poder es la distracción de los sujetos, esta estrategia opera de una forma muy simple, se trata precisamente de desviar la atención de los sujetos hacia problemas de menor importancia o de nula importancia social, con el objetivo claro de que los asuntos verdaderamente relevantes, no sean problematizados, ni reflexionados por el grueso de la población.

Pero, ¿Esto como opera en México con los medios de comunicación? La estrategia de hecho es muy simple, los medios de comunicación se centran en bombardear constantemente de información intrascendente a los sujetos, en televisa y los demás canales de televisión, en las revistas, podemos encontrarnos con ciertos temas comunes como si la cantante tal se le vio saliendo de un bar en completo estado de ebriedad, si tal actor ya se divorcio, haciendo que los sujetos se interesen de manera crucial en estos temas, se deja de hablar de aspectos importantes, como las formas culturales, sobre temas tecnológicos o económicos y cuando se hace se utiliza un lenguaje completamente técnico, que hace que el grueso de la población no entienda y considere que son asuntos de expertos en la materia, asuntos que no tienen nada que ver con él, y ,que hay que alejarse lo más posible de ellos.

Como segunda estrategia de manipulación mediática Chomsky plante la estrategia de crear problemas y después ofrecer soluciones para estos problemas creados.

Este método también se denomina “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el que demande las medidas que se desea hacer que se acepten. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el que demande leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad.

O también: crear una crisis económica para hacer que se acepten como manes necesarios el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.

Este punto es sumamente interesante podemos ver perfectamente un tema muy recurrente en nuestra actualidad , el tema de la inseguridad en México, constantemente en los medios de comunicación, se habla sin cesar de que hay cada vez mas inseguridad, se habla de que es un problema ya incontrolable, que se ha salido de las manos, se bombardea a la sociedad con noticias de crímenes violentos, dando la idea que la delincuencia cada vez va ganando más terreno, que está al acecho, que cualquiera puede ser un delincuente, nuestro vecino, la pareja que vive a dos casas, los homosexuales que hacen fiestas, generando con esto, un clima en donde la población demanda una acción por parte de los grupos de poder, se les pide que tomen acciones en el asunto, en el caso de la inseguridad se pide que existan más policías, mas vigilancia, se demanda que se opere un poder y un control más grande sobre ellos mismos.

Al respecto es interesante lo que Michel Foucault nos dice en su conferencia las redes de poder:

“La utilidad mencionada podemos revelarla fácilmente: cuantos más delincuentes existan, más crímenes existirán; cuanto más crímenes hayan, más miedo tendrá la población y cuanto más miedo en la población, más aceptable y deseable se vuelve el sistema de control policial. La existencia de ese pequeño peligro interno permanente es una de las condiciones de aceptabilidad de ese sistema de control, lo que explica por qué en los periódicos, en la radio, en la televisión, en todos los países del mundo sin ninguna excepción, se concede tanto espacio a la criminalidad como si se tratase de una novedad cada nuevo día. Desde 1830 en todos los países del mundo se desarrollaron campañas sobre el tema del crecimiento de la delincuencia, hecho que nunca ha sido probado, pero esta supuesta presencia, esta amenaza, ese crecimiento de la delincuencia es un factor de aceptación de los controles.”[1]

Aquí Foucault nos muestra precisamente como este uso de la difusión de la delincuencia , solo genera un clima de miedo, de terror que legitima el marco jurídico político dominante, en México se habla actualmente mucho del narcotráfico, un tema que por cierto no es nuevo, la violencia que esto desencadena tampoco es un fenómeno producto de la actualidad, pero se habla constantemente de esto, porque es lo que le da legitimidad a una serie de medidas implementadas actualmente, para el “combate” de estas formas delincuenciales. Medidas como la militarización de ciertas zonas geográficas del país, el desmesurado poder que se les da a estos grupos militares, paramilitares o sectores policiacos que con el argumento de combatir la delincuencia violan los derechos humanos de la población, establecen medidas de vigilancia cada vez más extremas, violentando a la gente que se encuentra en la calle a ciertas horas de la madrugada, tratándolo no como un ciudadano, sino como un potencial delincuente.

Para seguir con la reflexión de este punto recordare un caso relativamente reciente, que es la huelga en la UNAM que se inicio el 20 de abril de 1999 por parte de los estudiantes, como medida de protesta contra la imposición de un aumento de las cuotas de inscripción, este movimiento completamente legitimo, tuvo una duración de 10 meses, en donde como todo movimiento atravesó una serie de profundas transformaciones, hasta que fue desarticulado con la entrada de la policía federal preventiva a las instalaciones de Ciudad Universitaria ,violando por completo la autonomía de esta institución universitaria.

Ahora bien, esta intervención totalmente totalitaria, ¿habría sido posible sin la participación y la manipulación mediática de los medios de comunicación? Los medios de comunicación en esa época, se encargaron de generar un clima de odio para deslegitimar el movimiento, se recurrió a los mismos argumentos que se produjeron para contrarrestar el movimiento estudiantil del 68, generando un discurso que aludía la ociosidad de los estudiantes, su falta de productividad, el vandalismo juvenil, la intolerancia y radicalidad de sus ideas y de sus planteamientos, se realizaron investigaciones de los lideres y de los miembros del movimiento, buscando cualquier indicio de criminalidad, haciendo públicos sus registros académicos manipulados, insertando dentro del movimiento personas allegadas al poder que afectaran la credibilidad del movimiento, alterando con esto la opinión social de la población , encaminándolo a que se exigieran medidas radicales para destruir un movimiento de oposición al sistema, exigiendo la recuperación de las instalaciones para los verdaderos estudiantes.

Se recurrió a la aplicación de viejas prácticas discursivas de ejercicio de poder, en donde se aludía a una dualidad en donde por un lado estaban los buenos estudiantes, aquellos que solo van a la escuela a recibir una serie de conocimientos, sujetos que están perfectamente disciplinados, que no cuestionan el sistema, simplemente lo asimilan, sujetos perfectamente adaptados a las exigencias sociales de su tiempo, por otro lado están los malos estudiantes, sujetos que no son disciplinados, que cuestionan el conocimiento y las formas de transmitirlo, sujetos inadaptados al sistema social que no han comprendido las bondades del orden social, sujetos que se construyen fuera del marco jurídico-político, sujetos que están más cerca de las formas delincuenciales que de las formas educativas y pedagógicas, por ende hay que castigarlos, educarlos bien, vigilarlos, los medios se encargan de legitimar esta segunda percepción articulándola como un discurso verdadero e incuestionable, la universidad debía ser devuelta a estos buenos estudiantes y erradicar a los malos, estos sujetos anormales y peligrosos, ejemplos así se ven constantemente en cualquier institución educativa

Actualmente se manifiesta en la forma que los medios de comunicación han recurrido a estos mismos argumentos para deslegitimar la opinión y las acciones de un grupo de estudiante s de la Universidad Iberoamericana que se manifestaron contra un candidato, inmediatamente se recurren a estas formas discursivas, para buscar atravesar la opinión general de la población, esperando generar un clima de rechazo, de ahí las manifestaciones de oposición, a esta clase de prácticas de ejercicio de poder, ejercidas por los medios de comunicación, de parte de los estudiantes y ciertas comunidades académicas.

En tercer lugar esta lo que Chomsky denomina como “La estrategia de la gradualidad”. Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta con aplicarla gradualmente, con cuentagotas, por años consecutivos. De esa manera las condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) se impusieron durante las décadas de 1980 y 1990

Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo masivo, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que habrían provocado una revolución si se hubieran aplicado de una sola vez.

En esta estrategia Chomsky nos muestra precisamente como muchas de las decisiones socialmente impopulares o de plano completamente inaceptables, se realizan mediante la graduación, y aquí los medios de comunicación, son sumamente importantes para la implementación de estas medidas, aquí funcionan de una forma distinta a las otras, con esta estrategia fundamentalmente opera la no información, es decir el ocultar las formas en que estas medidas se van implementado progresivamente, cerrando la posibilidad de acceso a la mayoría de la población de una información que de conocerse, produciría un clima de descontento social que llevaría a movilizaciones sociales masivas, incluso a revoluciones como bien lo dice Chomsky, por esto se vuelve absolutamente necesario para el poder el ocultamiento de esta información, el acallar a los medios de comunicación de tal forma que solo se concentren en la distracción, y en transmitir aquellas opiniones que están en favor del orden social dominante.

Ejemplos de esto se pueden ver de manera recurrente en nuestra historia, está el Fobaproa, que es una medida que ha endeudado a toda una generación de sujetos, y en donde nunca hubo una explicación clara de porque se producía este rescaté bancario, los medios hablaron del asunto en un primer momento para condenarlo al olvido tiempo después, ocultarlo, borrarlo hacer como si nunca hubiera existido, ocultaron como los bancos realizaron lo que siempre hacen, aceptaron el dinero de la gente para capitalizarse, realizaron operaciones totalmente ocultas sin pedir autorización a los dueños del efectivo, es decir sus clientes, y cuando están operaciones salieron mal acudieron al termino favorito de los banqueros, declararse con carteras vencidas, no tengo dinero porque me deben y no me pagan, no tengo solvencia y sin solvencia el país se irá a la ruina, dando lugar a la especulación, al abandono de capital, y aun así pidiendo un rescate, una inyección de fondos por parte del gobierno a ciertos bancos pero sin transparentarlo.

Otro asunto nacional en donde se ve este ocultamiento de la información es con respecto a ciertas reformas fiscales o laborales que se han implementado progresivamente en nuestro país y en donde no hay información accesible al respecto, o la que existe, se encuentra por completo manipulada, resaltando solo aquellos factores que se consideran benéficos para la población pero ocultando su trasfondo, que es ir progresivamente quitándoles derechos laborales a los trabajadores para hacer más atractiva la contratación y con esto maquillar el funcionamiento macroeconómico.

La cuarta estrategia Chomsky la denomina “La estrategia de diferir”. Otra manera de hacer que se acepte una decisión impopular es la de presentarla como "dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato.

Primero porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido se podría evitar. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y aceptarla con resignación cuando llegue el momento.

Aquí Chomsky nos muestra como muchas veces los medios de comunicación generan ciertas estrategias para generar una opinión colectiva ante ciertas decisiones políticamente complejas, se plantean ciertas medidas como sumamente necesarias aunque dolorosas, aplica mucho en las distintas políticas económicas, como recortes de gastos, privatizaciones de servicios públicos, se habla de medidas que hay que ir tomando progresivamente para poder salvar al país, o no dejar que se arruinen ciertas empresas que tienen números negros, un ejemplo de esto pude ser considerado le extinción de la empresa de luz y fuerza de México, aludiendo su falta de productividad, su alta corrupción, que los trabajadores tenían ciertos privilegios que la mayoría de los trabajadores no tienen, esta última fue una de las que más se difundió, se difundieron los sueldos de los trabajadores, los días de vacaciones que tenían, las prestaciones, generando una “envidia” de parte de los demás grupos de trabajadores, surgían preguntas como ¿Por qué ellos ganan eso? ¿Por qué yo no? Y aquí es donde los medios fueron claves, porque esta pregunta de no haber sido encaminada hacia el generar un rechazo hacia estos trabajadores, de no ser encaminada a transformar la significación de los sueldos y de las condiciones de los trabajadores, bien pudo haber llevado a un proceso de profunda reflexión que llevara a preguntas incomodas como, ¿Por qué no todos los trabajadores podemos ganar así?, ¿Por qué las empresas privadas nos pagan sueldos miserables? ¿Qué hay que hacer para ganar eso? Esto hubiera producido varios movimientos sociales que hubieran puesto en jaque al sistema, por ende los medios se encargan de alterar la opinión mediática, hacen que los trabajadores se identifiquen con el opresor, en vez de que adquieran conciencia de su contexto social, de su realidad, de su capacidad de convertirse en actores sociales.

La quinta estrategia Chomsky la de nomina dirigirse al público como criaturas de poca edad. La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. ¿Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad (ver “Armas silenciosas para guerras tranquilas”)”.

Aquí Chomsky es devastador, nos muestra como una de las estrategias más eficaces de la manipulación mediática, consiste en la infantilizacion de la población, operativamente tratarlos como niños, como personas que no tienen la capacidad intelectual para comprender una serie de eventos históricos que viven, decisiones económicas y políticas que los afectan de manera importante, los medios de comunicación se instauran entonces como los padres protectores, analizan un conjunto de temas complejos por la gente y transmiten las conclusiones de una forma digerida, borrando por completo la posibilidad de construir un sentido crítico en los sujetos.

En México esto también se puede ver con una tendencia lingüística muy marcada en la población, que consiste en utilizar un diminutivo para muchas palabras, mamita, papito, cosita, ahorita, por poner unos ejemplos, este tipo de formas lingüísticas generan precisamente una infantilizacion, una forma de producir un cierto estado emotivo, hacer que las palabras pierdan su impacto, que en el momento de su enunciación sean recibidas de una forma amable, que no generen conflictos sino al contrario que sean agradables de escuchar.

Los medios de comunicación utilizan esta y otras formas lingüísticas para hacer que las palabras pierdan su sentido, para desviar la significación, alterar la estructura significante de forma que remitan a una situación mucho menos ominosa de lo que es, a reducir la variación del significante para condenarlas a un único significado, a vaciar el discurso de todos aquellos elementos que puedan generar angustia, malestar, confusión, es por esto que los medios de comunicación funcionan con frases netamente descriptivas, no opinan porque la opinión genera debate y critica, solo buscan definir la realidad, generar una cierta percepción de la realidad en los sujetos bloqueando la percepción de las demás, actúan al nivel de la representación, alteran la forma en la que los sujetos se representan las cosas, para hacer que funcionen bajo representaciones únicas, de ahí su eficacia , obturan por completo la posibilidad de una pluri –representación de la realidad, para imponer una única representación posible de cualquier tema.

La sexta estrategia de manipulación mediática Chomsky la denomina: Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión. Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido crítico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos…

Aquí Chomsky nos muestra precisamente como uno de los factores claves es la utilización de los medios de comunicación de estrategias que privilegian la emoción a el pensamiento, que de hecho generan discursos que enfrentan estas dos formas, las constituyen en una dualidad, o piensas o sientes, no hay forma de combinar ambos, y ante la duda siempre es mejor sentir, es más sano.

Estas formas de manipulación permiten el atravezamiento de los sujetos incluso a nivel inconsciente, no de formas tan burdas como algunos piensan, como la llamada publicidad subliminal, o mitos de este orden que solo ayudan a invisibilisar los verdaderos mecanismos de ejercicio de poder.

Esta estrategia se evidencia con el contenido que estos medios ofrecen, como forma de entretenimiento a la gente, programas con un nivel de emotividad constante, descartando y borrando la discusión, el pensamiento, por ejemplo programas donde se la pasan diciendo la mayor cantidad de tonterías que se les pasa por la cabeza a los conductores, esto con la finalidad de bloquear el funcionamiento del pensamiento abstracto, o programas donde el humor gira precisamente en la ruptura de la prohibición de ciertos temas, como el sexo, las malas palabras, generar un placer en la gente cuando escucha como es rota esa ley sobre el sexo, o sobre lo que se puede o no decir socialmente.

Pero precisamente ahí está la trampa , se produce con esto una descarga pulsional parcial, es decir el espectador descarga con ese decir, con esas palabras algo de su propio deseo, pero al producirse esta descarga evita que este deseo sea llevado al acto, se queda en una mera descarga parcial, lo cual frena la posibilidad que este sujeto realice esto en su vida cotidiana y se quede en el mejor de los casos en la enunciación, se hacen constantemente chistes sobre políticos, sobre la estafas, sobre los abusos que el pueblo mexicano ha recibido, pero esta descarga parcial, hace que estas acciones, nunca tengan las consecuencias que tendrían de no ser tomadas a broma, lo cual nos lleva a una pregunta ¿deberíamos de ser un pueblo más serio? Es decir, ¿reír menos y actuar más? ¿No en el fondo estos chistes son una queja? ¿Una forma de mostrar un profundo malestar psíquico por parte de los mexicanos, que sin cesar buscan simbolizar esta realidad que muchas veces se vuelve insoportable? Es algo que me parece es importante seguir pensando y reflexionando.

Por otro lado están los programas que descaradamente tratan de producir una determinada carga emotiva en los espectadores, programas que buscan generar el enojo ante un determinado problema, generar un sentimiento de asistencialismo, de unión falsa, como pedir dinero para ciertas causas, solicitar dinero para niños con cáncer, o niños con sida, o recaudar fondos para ayudar a la gente con escasos recursos, pero sin atender el problema de fondo que genera estas condiciones, esto genera que los sujetos se representen que están contribuyendo a construir un mejor futuro, a hacerlos creer que con eso basta.

La séptima estrategia Chomsky la denomina Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad. Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposibles de alcanzar para las clases inferiores (ver ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.

Aquí Chomsky plantea una realidad innegable en un país como el nuestro, actualmente tenemos uno de los problemas más críticos como población, la educación está en una crisis brutal, los programas educativos son obsoletos, sin ninguna planeación pedagógica real, se busca generar sujetos que repitan, que reproduzcan una serie de datos, de fechas históricas, formulas matemáticas pero sin ningún sentido.

Los maestros prestan más atención a la disciplina que a las formas de transmisión de los conocimientos, ya Michel Foucault en “Vigilar y Castigar” había puesto el dedo en el asunto, en la importancia que la disciplina tiene para el ejercicio del poder, de la forma en la que la disciplina se apropia de los cuerpos de los sujetos, los forma y moldea como si fueran barro, la disciplina en primer lugar los atraviesa al insertar una dimensión de temporalidad en el sujeto, hace que se divida todo en unidades de tiempo, un tiempo para anotar lo que el maestro dicta, otro para escucharlo, las clases tienen una duración especifica, un horario especifico, el alumno debe adaptar su atención en función de una línea temporal que no tiene nada que ver con él, dictada por expertos, especialistas, pedagogos, psicólogos, que desarrollan discursos sobre lo que es mejor para el estudio, que tiempos son los adecuados para la enseñanza, cuanto puede poner atención un cierto sujeto variando de acuerdo a sus edad, a su sexo, es decir se genera toda una tecnología del tiempo y su uso en el espacio escolar.

La disciplina desarrolla a la par otra estrategia que es la de el examen, se exige que el alumno acredite que tiene ciertos conocimientos para poder subir al siguiente nivel, no puede avanzar más que probando mediante el examen que tiene los conocimientos indispensables, es aquí donde el examen adquiere tintes de exclusión, en México la educación hasta nivel secundaria es hasta cierto punto generalizada, (sin tomar en cuenta que hay una gran cantidad de sujetos que no tienen acceso a ella por falta de recursos económicos, o porque simplemente no existen escuelas cerca de su población) pero a nivel medio superior se genera un proceso de selección denominado el Examen único, una vez que el alumno está por finalizar el proceso de secundaria se le distribuyen las hojas de registro, para poder tener acceso a alguna de las distintas instituciones donde cursara su bachillerato, aquí empieza la primera estrategia de la exclusión, las instituciones educativas en México se dividen en escuelas preparatorias que fundamentalmente sirven de preparativo para el acceso a una carrera universitaria, por otro lado están las instituciones que se denominan bachilleratos tecnológicos, en estas escuelas el alumno aprende una serie de conocimientos que le permitirán ingresar al mercado laboral inmediatamente después de egresar del bachillerato, pero sin tener el grado de especialización de un licenciado, un ingeniero, un médico, se queda en un nivel meramente asistencial, digamos un empleado altamente calificado que nunca tendrá acceso a tener un alto puesto en una empresa, o institución.

Y aquí surge de la pregunta ¿de qué depende que unos alumnos tengan acceso a una u a otro tipo de instituciones? El estado responde que depende de su desempeño en el examen, se construyo una institución “independiente” llamada el Ceneval el cual diseña los exámenes, los aplica, los califica y comunica los resultados a los aspirantes.

Ahora bien si solo importa el resultado del examen ¿por qué se pide un estudio socioeconómico a los aspirantes a las escuelas? Aquí se evidenciaría otra estrategia de exclusión que el ejercicio de poder genera para con los estudiantes, las distintas instituciones educativas están ubicadas geográficamente de manera bastante intencionada, hay escuelas en ciertos espacios geográficos donde el nivel económico de la población es medio alto y hay lugares en donde están ubicadas que son más bien poblaciones de un nivel económico bajo.

Aquí se surge la pregunta ¿es casualidad que el proceso de selección, normalmente genere que la gente de estrato social medio o alto se aceptada en las instituciones educativas ubicadas geográficamente en las poblaciones de estos mismos estratos sociales? Es decir ¿Por qué normalmente los hijos de familias de clase media alta, quedan aceptados en las escuelas ubicadas geográficamente en estas zonas, y no en las que están ubicadas en zonas donde la población es de clase baja?, aquí la exclusión se hace clara, se favorece a ciertas clases sociales, el supuesto examen solo se vuelve una forma de encubrir una forma de exclusión sistemática, las instituciones educativas reproducen el orden social dominante negándole el acceso a las clases sociales inferiores, para garantizar con ello que el orden social siga siendo el mismo y no se produzca un constante movimiento social.

El proceso de exclusión sigue con la forma en que los hijos de los obreros o de las clases sociales bajas son relegados a instituciones educativas técnicas, se les niega el acceso a la posibilidad de estudiar una carrera universitaria y con eso la posibilidad(aunque ya no tan viable) de escalar en el estrato social, se les capacita únicamente para ser incorporados inmediatamente al mercado laboral, para que su vida laboral comience a una edad en la que los hijos de los integrantes de otras clases están estudiando su carrera universitaria.

Aquí la manipulación mediática precisamente surge para evitar que esta clase de cosas salgan a la luz, que se hagan públicas, que la gente se dé cuenta de que estos mecanismos están diseñados para seguir manteniendo a un sector bastante importante de la población en una situación de miseria, para seguir siendo explotados, dominados, y controlados de la forma que le parezca más conveniente a las formas de poder dominante.

A la par se generan discursos de saber –poder que indican que es imposible acabar con ciertas condiciones, como las enfermedades, la pobreza, que solo se puede contenerlas, que es normal que existan millones de personas en condición de pobreza extrema y que solo se puede apoyar a algunas, no a todas, el sujeto asimila esto y lo actúa, comienza a mirar con familiaridad las condiciones inhumanas en que viven muchas personas, incluso en muchos casos se piensa que esas personas se merecen esa condición, ya que no trabajan, no estudian, se asocian fácilmente a la criminalidad, se les excluye, se genera lo que se denomina un racismo masivo. Se generan discursos médicos que indican que esos sujetos son inferiores, de alguna forma no tienen los suficientes recursos biológicos que les permitan el adaptarse de manera adecuada a la vida, no son sujetos favorecidos por los mecanismos evolutivos, por el contrario son un retroceso en el orden evolutivo.

Es en estas condiciones en donde se produce la estrategia más atroz que la humanidad haya podido crear, el racismo masivo, la estrategia de “dejar vivir y dejar morir” , aquellos que se adaptan de manera adecuada a el funcionamiento de la sociedad, aquellos que se disciplinan con el poder, que lo asumen, lo legitiman , son aquellos que hay que dejar vivir, por el contrario, aquellos que no están en este esquema hay que dejarlos morir, aquí surge una pregunta, ¿Cómo se les deja morir de una forma casi invisible y sin que se genere una opinión social desfavorable?, aquí es donde encajan de manera precisa todos estos discursos, estas formas de manipulación mediática, y se generan estrategias especificas y sus formas de operarlas.

Se comienza entonces el aislamiento geográfico de estos grupos de personas, se les niegan las condiciones mínimas para garantizar su adecuado funcionamiento, como los servicios de salud, pensemos en muchas comunidades indígenas en nuestro país, desde la conquista estas comunidades optaron por el aislamiento como una forma de seguir conservando sus tradiciones, su subjetividad, desde ahí empezaron a operar estos mecanismos y se repiten sin cesar en la historia de nuestro país, se les niegan los servicios de salud condicionándolos a que abandonen su subjetividad, su historia, a que adopten el nuevo dios cristiano y dejen a sus dioses paganos, se les tacha de involucionados, de arcaicos, los medios de comunicación generan opiniones de ellos promoviendo este conjunto de significaciones negativas, se les imposibilita el acceso a una adecuada alimentación lo cual los hace lucir desnutridos y acrecienta la lógica de que están enfermos, que son contagiosos, que sus costumbres son desagradables, los sectores de la burguesía dominantes que se impusieron en casi todo el planeta, incluido México a finales del siglo XIX impulsaron esta nueva forma de racismo, que adquirió tintes monstruosos con la eugenesia nazi, pero que sigue vigente día con día, solo que lo hemos incorporado a nuestra realidad cotidiana, al respecto Thomas Abraham en el prologo al libro de Michel Foucault “genealogía del racismo” dice los siguiente:

Lo que interesa a la burguesía triunfante es la vida de la especie, su multiplicación, los avatares de la masa viviente, la seguridad de los conjuntos y la fortaleza de sus descendientes. Pero no por eso desaparece la función de la muerte en las sociedades modernas. Su nueva figura se reelaborará sobre las bases de una sociedad centrada sobre los mecanismos del biopoder. Y -agrega Foucault— el racismo es la condición de aceptabilidad de la matanza en una sociedad en que la norma, la regularidad, la homogeneidad, son las principales funciones sociales.”[2]

Se vuelve aceptable la muerte de miles de personas, los sujetos se hacen tolerantes con el racismo, a la par los medios generan modelos de identificación que generan aun mas discursos del orden racista, en México hay todo un culto a la gente con piel blanca, se le considera superior, se le impone como modelo de identificación para toda una población que no tiene estas características físicas pero que sorprendentemente asume sin chistar, se desea ser así, se reprime toda clase de herencia prehispánica, se busca evitar estar relacionado con algún indígena, borrar cualquier rastro de esta herencia cultural y genética y aquí me aventurare a decir que desde el nombre que nos representa como país hay toda esta negación de lo indígena y prehispánico, nos denominamos Mexicanos, es decir cada uno de nosotros es un Mexica-NO, una negación del pasado, ¿desde ahí se podría interpretar este problema que el mexica-no tiene para con su historia? La forma en la que constantemente olvida lo que le acontece en su realidad, la forma en que niega sistemáticamente un pasado de abusos, de dominio, de muerte y dolor, es quizá una hipótesis muy aventurada pero que vale la pena pensarla.

La octava estrategia de manipulación mediática, Chomsky la denomina, Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad. Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto.

Esta es la estrategia quizá más compleja de asimilar ¿Cómo es posible que el ser estúpido se volviera una moda?, ¿Qué factores produjeron esto?, es una realidad que siempre ha habido una gran ignorancia de parte de ciertos sectores de la población en relación a otras que tienen más acceso a otras formas culturales, pero lo que Chomsky plantea es de otro orden, es todo un modelo de identificación con los modelos impuestos por los medios, pero hay ciertos factores que llevaron a que estos modelos fueran asumidos y reproducidos por la población, ¿Cuáles son?

Habría que iniciar con la producción de la cultura capitalista del culto a la imagen, es decir toda una sobrevaloración de la estética del cuerpo y un desplazamiento del sentido del cuidado de si mismo del orden espiritual al terreno imaginario, cabe aclarar que cuando me refiero a lo espiritual no estoy hablando de lo religioso, aquí me remito a una forma de relación del sujeto para con la verdad, de un conjunto de transformaciones subjetivas que el sujeto tiene que realizar para acceder a la verdad, técnicas, estrategias para saber más de sí mismo y poder desarrollar lo que los griegos llamaban “tekne to bio”, o técnica de vida, un arte del vivir.

Esta forma de relación del sujeto para con la verdad ha tenido una constante evolución desde los griegos para terminar en este desplazamiento en donde uno de los elementos más importantes del cuidado de si mismo está en relación a la imagen, al verse bien según los parámetros sociales dominantes.

En las mujeres predomina una extrema delgadez, en los hombres un cuerpo musculoso y cuidado, este culto a la imagen ha desplazado al lenguaje, al aprendizaje, no importa ser un perfecto ignorante mientras te veas bien, por eso hay que adquirir una serie de productos, las técnicas de cuidado de si ya están ligadas a los tratamientos de belleza, a los rituales de la imagen, pululan los asesores de imagen, de estilo, gente que tiene todo un saber con respecto al cómo debe verse un sujeto en relación a su función social, a su puesto laboral, se genera una estratificación y clasificación de las distintas formas aceptadas de vestir, de verse, que ropa es adecuada cual no, cuales tonos de piel hay que corregir, que colores usar.

Aquí el lenguaje pierde su sentido para darle lugar a lo imaginario, la palabra pierde su sentido, su efectividad, deja de ser algo útil, se generan espacios de entretenimiento diseñados precisamente para que las personas no hablen, pero si se vean, para darle una jerarquía a los sentidos, haciendo que el sentido primordial sea la vista, el tacto, y la escucha sea relegada a un tercer o cuarto termino, en algunos casos al último, es decir hay toda una anatomizacion del poder, se apropia del cuerpo, altera los sentidos, la forma de relacionarse del sujetó con su cuerpo para orientarlo a las formas más convenientes para el poder.

Los modelos de identificación que los medios de comunicación son precisamente sujetos que están bajo estos marcos estéticos, en donde no importa en lo mas mínimo lo que digan, muchos de ellos ni siquiera tienen una articulación fonética adecuada de las palabras pero poco importa, no se les escucha, solo se les mira y admira, por ende se genera una identificación con el modelo, se busca ser como él o ella, si estos modelos no necesitan estudiar, o al menos hablar correctamente para ser exitoso, ¿Qué sentido tiene prepararse, estudiar, adquirir un determinado conocimiento?.

Por otro lado se han generado una serie de discursos en la televisión, en las revistas que generan la idea de que el conocimiento no ayuda de nada, por el contrario produce una vida miserable, que el tener un cierto conocimiento de la realidad solo hace que la vida sea peor, degrada la calidad de vida, la gente que lee mas es compleja, confundida, loca, no se adaptan de manera adecuada a la sociedad, viven en la exclusión, por ende es mucho mejor llevar una vida ignorante, los que mejor se adaptan son aquellos que solo obedecen ordenes, que se disciplinan perfectamente, que no cuestionan, ahí está la felicidad, en el solo seguir el cauce de la vida.

Los espacios educativos dejan de ser espacios para generar sujetos críticos, las universidades se vuelven meramente espacios físicos, donde se obtendrá un determinado conocimiento técnico que permitirá insertarse de manera adecuada al campo laboral, las actividades culturales son relegadas, o incluso borradas, no tienen cabida en este sistema de hombres y mujeres bonitos.

Aunado a esto vivimos en un país donde el nivel de cultura de un sujeto no se reditúa económicamente, el sistema social no premia el grado de cultura o de conocimiento de un sujeto, un actor de una televisora gana 10 veces más que un investigador de una universidad, nadie lee por lo cual la escritura se vuelve un muy mal negocio, no se vive de eso, la cultura en una sociedad como la nuestra no da para sostener una calidad de vida aceptable, por ende pierde por completo su valor social, se vuelve una elección arriesgada, si no se necesita ser culto para ganar dinero, entonces qué sentido tiene leer, estudiar, participar de actividades culturales, el ejemplo más reciente de Enrique Peña Nieto lo demuestra abrumadoramente, si no se necesita un cierto nivel cultural para aspirar a ser presidente de nuestro país entonces no se necesita para nada, pero ante este escenario tremendamente trágico ¿Qué hacer?, ¿Cómo intentar promover la cultura? ¿Cómo tratar de mover a los sujetos de este lugar de estupidez?, para esto se tendría que hacer una profunda renovación de las instituciones educativas, una profunda transformación de la cultura, de el sentido de esta, y me aventurare a decir que más ligado a las formas de relación para con la verdad de los sujetos, hacer un retorno a este “Espíteme” griega, a estas formas de ligar la verdad al conocimiento de sí mismo, a la espiritualidad, solo produciendo sujetos que se conozcan a si mismo podrá haber una posibilidad de hacerle frente a un ejercicio de poder tan totalizador.

La novena estrategia de manipulación mediática Chomsky la denomina, Reforzar la auto culpabilidad, hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se auto-desvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. ¡Y, sin acción, no hay revolución!

Esta es una estrategia que ya había analizado en cuando hable de la forma en que en México el chiste se vuelve una forma de descarga parcial, o la forma en que constantemente se produce una insensibilidad de la gente ante las situaciones de pobreza, de miseria social, en esta estrategia la manipulación es de una forma muy simple, generar sujetos deprimidos, insatisfechos pero a la par generar todo un aparato discursivo que le inserte la idea de que su falta de éxito, su mala situación financiera, sus problemas emocionales, sus malas relaciones de pareja son culpa de él y solo de él.

El capitalismo se encarga de manejar estos discursos por varios medios, se llena a las poblaciones de literatura de motivación personal, los denominados libros de superación personal, que fomentan la ideología de que querer es poder, que cualquier persona queriendo lo suficiente puede lograr lo que desee, se exaltan figuras que lograron volverse multimillonarios de la noche a la mañana viniendo de contextos muy pobres, gente que se supero a sí misma con tan solo quererlo lo suficiente.

Estos modelos nos aparecen no solo en los libros, en las películas, en las telenovelas, en las revistas, gente que todo el tiempo está logrando hacer realidad sus deseos, gente que ha superado sus limitaciones, atletas paraolímpicos que logran ganar medallas, gente que venció sus miedos, sus dudas, sus inseguridades, para alcanzar su meta final, el éxito.

Los dispositivos de poder se encargan de generar la apariencia de que todo mundo tiene la posibilidad de hacer esto, que todos pueden ser millonarios de la noche a la mañana, que cualquiera puede ser un atleta olímpico, un futbolista exitoso, un cantante famoso, cuando la realidad es muy distinta, los dispositivos de poder solo le permiten a ciertos sujetos el accesos a estas cosas, la gran mayoría queda excluida de esto, pero como a la par está el discurso de verdad que dice que todos pueden ser lo que quieran, con tan solo quererlo , lleva a confrontarse al sujeto con su propio deseo, a hacer todo un proceso que lo lleva a pensar que no tiene el suficiente deseo, el suficiente coraje, por ende no debe hacer nada ya, esto inhibe la acción, si no actúa solo reproduce lo que le dice, se deprime, funciona solo con las energías necesarias que le garanticen su sobrevivencia mas no una situación de bien-estar, al culparse a si mismo deja de ubicar que en realidad es parte de un sistema que lo inhibe, que lo constriñe, que le imposibilita el acceso a sus deseos, limita sus aspiraciones en función de ciertos intereses.

La última estrategia de manipulación mediática Chomsky la denomina Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen. En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídas y utilizados por las elites dominantes.

Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo.

Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.

Esta estrategia es una de las que más ha permitido articular un conjunto de estrategias sumamente efectivas por parte del poder, ya Michel Foucault lo advertía al hablar de cómo la gran mayoría de las “ciencias sociales o humanas” fueron apoyadas e iniciadas a mediados del siglo XIX por parte de la burguesía para conocer más al sujeto, poder analizarlo en sus aspectos más ínfimos, conocer las formas en que funciona el aparato reproductor femenino para poder controlar el índice de natalidad de una población, conocer cuáles son sus deseos mas ocultos, para poder controlarlos como convenga a ciertas clases dominantes, conocer de manera extremadamente detallada su funcionamiento corporal para poder establecer la categorización de lo sano y lo patológico, conocer las distintas formas que adquiere la sexualidad, para poder clasificar lo normal y anormal.

Disciplinas como la medicina, la psicología, la sociología son de las que se aliaron a los esquemas de ejercicio de poder, la psicología se oriento a generar formas cada vez más adecuadas de controlar a los sujetos, de programarlos, de predecir y alterar sus comportamientos, formas de conocer sus deseos inconscientes, para poder influirlo de manera efectiva.

La medicina por su parte ha contribuido a patologizar una serie de comportamientos, a generar toda una superioridad del cuerpo sobre el espíritu, la salud física se volverá un asunto de estado, se generaran políticas especificas de control de enfermedades, de prevención de estas, se produjeran nuevos comportamientos en base a las distintas enfermedades que la medicina conoce y clasifica, un ejemplo claro es el sida, el cual altero por completo una serie de comportamientos sexuales que se habían llevado a cabo a lo largo de miles de años, para sustituirlo por una serie de normas nuevas, de comportamientos nuevos, altero las formas de cortejo, las formas de prácticas sexuales, a partir de esto comenzaron a surgir las categorías de prácticas de alto riesgo o de bajo riesgo, se implemento el uso del preservativo como forma de prevención, pero al costo de romper con la intimidad en lo sexual poner una barrera al contacto físico.

La psiquiatría clasifica toda una serie de comportamientos para decir lo que es sano y lo que es enfermo, transforma la lógica de bueno o malo a la razón y la locura llevando a lo sano y lo enfermo en el ámbito de la salud mental, define lo que es la salud mental, que pensamientos debe de tener alguien sano mentalmente, se persiguen las manías raras, los estados de ánimo alterados, se genera una medicalización del sujeto como medio de control y de dominación sistemática, solo falta echar una mirada a los distintos manuales psiquiátricos modernos, para ver la patologizacion de la vida cotidiana.

El sujeto entonces se ve atravesado por todas estas disciplinas que controlan su existencia hasta en sus aspectos más ínfimos, controla sus deseos, los controla en su cuerpo, en sus pensamientos, no dándole libertad de acción, de expresión, limitándolo de manera brutal, la dominación ya no es por la fuerza el poder se construye y se aplica a partir de los conocimientos que se tienen del sujeto, de formas cada vez mas invisibles, apelando a su salud, a su asistencia pero en el fondo lleva consigo una perdida brutal de la libertad.

Después de este análisis daré algunas conclusiones sobre estas formas de manipulación mediática que pueden permitir continuar el análisis para generar nuevas formas de relación, de existencia que permitan una liberación del sujeto y un cambio paradigmático que genere un bien-estar al sujeto.

1. Con este análisis se hace evidente que el poder no es estático, que por el contrario se encuentra en un constante movimiento, atraviesa al sujeto desde una gran cantidad de lugares, cuerpo, espíritu, imagen, lenguaje, de tal forma que para poder evidenciar las estrategias del poder hay que hacer un análisis desde varios factores, seguir una metodología multicausal que permita comprender de manera clara un determinado proceso histórico, o alguna técnica de ejercicio del poder, que esta evidenciacion del poder lo obliga a intentar re-articularse constantemente lo cual permite que en este periodo de rearticulación pueda haber un cambio, lo que lo hace tan brutal precisamente son sus mecanismos de invisibilizacion,, al mostrarlo desnudo siempre algo cambiara.

2. Que una parte importantísima del ejercicio del poder y de la manipulación mediática se instaura a partir de las prácticas discursivas, de el conjunto de discursos que marcan al sujeto, que lo constriñen, lo dirigen, lo manipulan sin cesar de forma sistemática, lo cual lleva a generar discursos que se opongan a los dominantes, aunque aquí surge un problema, ¿Cómo evitar que ya que el poder está en una constante evolución, se nutra de los discursos de resistencia? , si se piensa históricamente esto es algo que ha sido una constante en la mayoría de los periodos históricos, el poder evoluciona a partir de las criticas y de las contrapropuestas discursivas, ¿entonces como operar esta resistencia? ¿Cómo poder lograr realmente una contrapropuesta? Quizá la respuesta está en la duda, no en la duda sistemática de descartes que apela a la construcción de un método, sino a comprender dos cosas fundamentales:

a) Que la verdad es histórica, es decir no hay una única verdad, todo discurso de verdad es solo aplicable al momento histórico en la cual es enunciado, por lo cual permite que si se alteran las condiciones socio-históricas, bajo las cuales se sostiene este discurso, puede transformarse, destruirse o simplemente pasar al olvido, lo cual hace articular la noción de que la verdad no existe, solo existe una historia de las verdades, y esta historia puede modificarse, es decir todo lo dicho puede contradecirse, replantearse y re-enunciarse.

b) Que la relación del sujeto con la verdad no está determinada por el método como se plantea actualmente con el positivismo, tampoco es determinada por las formas lingüísticas bajo las cuales es enunciada, ni por el lugar que jerárquico que ocupa quien la enuncia, sino se encuentra en una relación completamente subjetiva, es decir de las formas en cada sujeto accede a la verdad y los medios que tiene para apropiarse de ella y las formas que tiene de cuestionarla.

3. El segundo punto lleva entonces a pensar que una de las vías de resistencia constante al poder radica en el constante cuestionamiento, en desarrollar lo que los griegos llamaban “inquietud de si” en buscar los medios y desarrollar estrategias que permitan que el sujeto se conozca a sí mismo, que no sea producido por un determinado saber, que no lo designen determinados discursos, más bien que el mismo genere un arte de vivir, una libertad de establecer una forma de vida autónoma, con un principio de autorregulación.

4. Para que esto sea posible se hace completamente necesario una transformación del sistema educativo, pasar de ser un sistema de reproducción a ser un sistema de creación, que el lugar del docente deje de estar articulado desde lo jerárquico asimétrico que le permite sostener un poder sobre los alumnos y pasar a ser un compañero, otro discursivo el cual simplemente acompañara en sus dudas al alumno, alentando por completo el pensamiento crítico, la duda, produciendo una inquietud de si en los alumnos.

5. Por último esto nos lleva a iniciar una liberación del cuerpo de los sujetos, una re-erotización del cuerpo, una reorientación de la libido, dejar de pensar el cuerpo como una herramienta de trabajo, para rescatar la figura del placer, no a la forma de la sexología que liga al placer con el orgasmo, más bien pensándolo en una erótica, una ars-erotica que permita devolverle al cuerpo su sexo, su goce, su placer, esto a su vez iniciara una profunda sensación de satisfacción que permeara el resto de la vida del sujeto, encaminándolo más a la acción que a lo estático, a la vida antes que a la muerte.

Eduardo Contreras Merino.



[1] Texto desgrabado de una conferencia dada por Foucault en 1976 en Brasil. Publicada en la revista anarquistaBarbarie, Nros. 4 y 5 (1981-2), San Salvador de Bahía, Brasil.

Traducción: Heloísa Primavera

[2] Michel Foucault. Genealogía del racismo. Ed. Altamira. Pag.11.